El gemelo oscuro de Bennu
Ryugu
Ryugu es un asteroide carbonáceo de unos 900 metros, más oscuro que el carbón y con forma de peonza. La sonda japonesa Hayabusa2 hizo descender sobre él pequeños robots, excavó un cráter artificial y en 2020 trajo a la Tierra 5,4 gramos de su material, entre los más antiguos y menos alterados jamás analizados.

- Dimensiones
- 1004 × 1004 × 876 m
- Distancia al Sol
- 178 M km
- Periodo orbital
- 475 días
- Rotación
- 7,63 horas
- Descubrimiento
- 1999
- Muestras
- 5,4 g (2020)
Características físicas
Ryugu mide 1004 × 1004 × 876 metros. Es un asteroide carbonáceo oscurísimo: refleja alrededor del 4,5% de la luz que recibe. Como Bennu, es un montón de escombros con forma de peonza, con una densidad de 1,19 gramos por centímetro cúbico, y más de la mitad de su volumen está vacío.
La superficie está cubierta de bloques, casi sin zonas lisas: encontrar un punto donde tocarla llevó meses. Las muestras revelaron que su roca se parece a los meteoritos más primitivos conocidos, las condritas de tipo CI, cuya composición calca la del Sol. En su origen contuvo agua líquida, que transformó los minerales; hoy solo queda la que está ligada químicamente a las arcillas.
Órbita y rotación
Ryugu recorre en 475 días una órbita comprendida entre 0,96 y 1,42 UA del Sol, a 178 millones de km de media, inclinada 5,9° respecto a la eclíptica. Cruza la órbita de la Tierra y pertenece al grupo de los Apolo. Gira sobre sí mismo en 7,63 horas.
Su forma de peonza sugiere que en el pasado giraba mucho más deprisa, en unas 3,5 horas, lo suficiente para que el material se deslizara hacia el ecuador. No existe ningún riesgo conocido de impacto con la Tierra: el próximo paso cercano, en diciembre de 2076, se producirá a una distancia segura.
Descubrimiento y exploración
Fue descubierto el 10 de mayo de 1999 por el programa LINEAR. El nombre procede de un cuento japonés: Ryūgū-jō es el palacio submarino del dragón del que el pescador Urashima Tarō regresa llevando consigo un cofre misterioso, como la sonda con su cápsula.
Hayabusa2, lanzada por la agencia espacial japonesa en diciembre de 2014, llegó a Ryugu el 27 de junio de 2018. Hizo descender dos pequeños róveres saltadores y el módulo franco-alemán MASCOT, tocó la superficie el 22 de febrero de 2019, el 5 de abril disparó un proyectil de cobre que excavó un cráter de unos 15 metros, y el 11 de julio recogió el material recién sacado a la luz. La cápsula aterrizó en Australia el 6 de diciembre de 2020.
Preguntas frecuentes
¿Qué encontró Hayabusa2 en las muestras?
Material que ha permanecido casi intacto durante 4600 millones de años. En los 5,4 gramos de Ryugu se identificaron más de veinte aminoácidos, el uracilo, que es una de las bases del ARN, y la vitamina B3, junto con minerales formados en presencia de agua. Indican que en los asteroides ya existían moléculas útiles para la vida antes de que se formara la Tierra.
¿En qué se diferencia Ryugu de Bennu?
Se parecen mucho: dos asteroides carbonáceos con forma de peonza, oscuros y hechos de escombros. Ryugu es aproximadamente el doble de grande, y su superficie muestra menos señales de minerales hidratados. La comparación entre ambos, visitados en los mismos años por una sonda japonesa y otra estadounidense, es una de las más útiles para entender cómo nacen estos cuerpos.
¿Dónde está ahora la sonda Hayabusa2?
Sigue de viaje. Tras entregar la cápsula continuó con una misión extendida: el 5 de julio de 2026 sobrevoló el asteroide Torifune a unos 400 metros de su superficie, y en julio de 2031 debería llegar a 1998 KY26, un asteroide de apenas una decena de metros que gira en poco más de cinco minutos.
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