El cometa de periodo más corto
El cometa Encke
El cometa Encke da una vuelta alrededor del Sol en apenas 3,3 años: ningún otro cometa brillante tiene un periodo tan corto. Observado en más de sesenta regresos, es ya un objeto desgastado, con poco hielo en la superficie, y el origen de una de las lluvias de meteoros más ricas en bólidos, las Táuridas.
Paso por el perihelio del 22 de octubre de 2023, de la simulación 3D
- Núcleo
- 4,8 km
- Periodo orbital
- 3,3 años
- Perihelio
- 0,339 UA
- Afelio
- 4,1 UA
- Descubrimiento
- 1786
- Próximo perihelio
- 10 de febrero de 2027
El núcleo y la cola
El núcleo del Encke tiene un diámetro de unos 4,8 km y es oscurísimo. Nunca se ha observado de cerca: en el modelo de esta página es una esfera de ese diámetro. Gira en unas 11 horas. Tras miles de pasos por el perihelio ha perdido gran parte del hielo superficial, y el cometa está cubierto por una costra de polvo de la que el gas solo escapa en unas pocas zonas.
Por eso el Encke es un cometa débil: su coma es sobre todo de gas y su cola de polvo es corta, visible durante pocas semanas en torno al perihelio. A cambio, deja tras de sí granos inusualmente grandes. En 2007 la sonda solar STEREO lo captó mientras una erupción del Sol le arrancaba la cola iónica, que después volvió a formarse.
Órbita
El Encke recorre en 3,3 años una órbita comprendida entre 0,34 y 4,1 UA del Sol: en el perihelio se adentra en la órbita de Mercurio, y en el afelio se queda muy lejos de la de Júpiter. Es el único de los cometas más conocidos que nunca se acerca al planeta gigante, y los astrónomos aún no saben explicar con certeza cómo acabó en una órbita tan pequeña. Su inclinación es de 11,4°.
Al estudiar sus regresos, Johann Encke se dio cuenta de que el cometa llegaba cada vez con unas dos horas y media de adelanto. Pensó en un medio resistente que llenara el espacio; la explicación verdadera, hallada en el siglo XX, es que los chorros de gas actúan como pequeños cohetes. Fue la primera vez que se midieron en un cometa fuerzas distintas de la gravedad.
Descubrimiento y exploración
Lo vio por primera vez Pierre Méchain, desde París, el 17 de enero de 1786; después lo encontraron de nuevo Caroline Herschel en 1795 y Jean-Louis Pons en 1805 y en 1818, y cada vez se tomó por un cometa nuevo. En 1819 Johann Franz Encke demostró, tras semanas de cálculos, que era siempre el mismo, y predijo su regreso para 1822. Era el segundo cometa periódico reconocido, después del Halley: de ahí la designación 2P.
Ninguna sonda lo ha visitado: debía hacerlo la misión CONTOUR de la NASA en 2003, pero la nave se perdió poco después del lanzamiento. Desde la Tierra, el Encke rara vez llega a verse a simple vista; lo normal es necesitar prismáticos, y depende mucho de su posición en el cielo respecto al Sol. En el perihelio de febrero de 2027 estará a solo 10 grados del Sol: será difícil de observar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué lleva el nombre de alguien que no lo descubrió?
Porque fue Johann Encke quien comprendió qué era. El cometa había sido visto cuatro veces por tres astrónomos distintos sin que nadie lo reconociera; en 1819 Encke calculó su órbita y demostró que era un único objeto de periodo corto. Es uno de los poquísimos cometas, junto con el Halley, que lleva el nombre de quien calculó su órbita y no de quien lo descubrió.
¿Qué son las Táuridas?
Una lluvia de meteoros activa entre octubre y noviembre, producida por el polvo que ha dejado el Encke y quizá por un cuerpo mayor del que el cometa es un fragmento. Son pocas, lentas y a menudo muy brillantes: los granos son más grandes de lo habitual y producen bólidos. La Tierra atraviesa la misma corriente también en junio, de día.
¿Se ve el cometa Encke a simple vista?
Rara vez. En sus mejores pasos alcanza la magnitud 6 o poco más, en el límite de visibilidad bajo cielos muy oscuros, y siempre bajo sobre el horizonte en el crepúsculo. Con unos prismáticos está al alcance de cualquiera que sepa dónde mirar, pero solo en los regresos en que su posición respecto al Sol es favorable.
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